Tres herramientas para lo que se hace todos los días.
Software diseñado para la operación real de una empresa y un local: la caja que hay que cuadrar, la gente que hay que administrar, y el equipo que hay que atender cuando falla.
Cuando el cliente muestra el celular con un pago hecho, la app comprueba contra el aviso del banco que el dinero entró — y lo canta en voz alta, para que quien atiende no suelte lo que está haciendo. En la noche la caja cuadra sola, sede por sede.
Asistencia, tiempo de trabajo y nómina en una sola corriente. Quien marcó entrada alimenta las horas, y las horas alimentan lo que se paga: nadie vuelve a teclear el mismo dato tres veces ni descubre el error el día del pago.
Entrar al computador de quien tiene el problema desde donde uno esté, incluso desde el navegador del celular. Con claves de un solo uso para atender algo puntual sin entregar la contraseña de nadie.